//Casa Narigua

Casa Narigua

La casa Narigua se localiza en El Jonuco, una región con 360º de vistas espectaculares. El lugar se encierra entre montañas que recuerda a numerosas poblaciones mexicanas, donde altos cerros delimitan el valle donde se asientan sus habitantes para que convivan con la vegetación y fauna típica del noreste mexicano.

Se diseñó la casa para el deleite de la vista hacia las montañas y a la vez para respetar la vegetación, esto presentó un serio problema ya que el terreno se encontraba poblado de enormes árboles. La horizontalidad de los cedros que condicionan las visuales hacen inviable un bosque de columnas, la única opción posible es que la casa «vuele» y se ubique en una cota más alta que los árboles del solar.

Una ligera pendiente salva las copas a 10 m por encima del acceso, desde donde la «planta noble» deja los espacios esenciales de la casa libres de barreras y obstáculos, respondiendo a su entorno, se zonifica y se conservan los grupos de cedros que existen en el sitio desde hace décadas.

El edificio se divide en tres prismas. En el primero se localiza el estacionamiento y las zonas de servicio. En el segundo se ubica el vestíbulo, la habitación principal y las comunicaciones hacia el nivel inferior.

En el tercero se encuentra la cocina, los servicios y el área social. Al Oeste una serie de terrazas concentran la vida al aire libre y miran el choque de montañas que sirve de foco de atención a la casa. La planta inferior sirve de basamento a las terrazas de la planta noble y contiene varias piezas «reciclables», con mobiliario pensado para transformarlas en las habitaciones de visitas.

El semisótano contiene también zonas técnicas soterradas que liberan la azotea para que una terraza-mirador nos envuelva del paisaje circundante. En contraste con su masiva imagen exterior, dentro de la casa la transparencia convierte al paisaje en parte de la vida cotidiana.

El vidrio dialoga con los grandes muros, techos planos y estructuras de madera tradicionales de la arquitectura mexicana. La combinación de materiales otorga al proyecto una rusticidad atemporal que sirve de escenario para objetos de muy distinta procedencia.

Antigüedades conviven con piezas contemporáneas, los cuadros, máscaras y esculturas dan a la mirada razones para quedarse dentro de los espacios antes de escapar a la naturaleza del otro lado del cristal.

Las piezas del programa, ordenadas en un juego de volúmenes superpuestos, definen su aspecto y le otorgan la complejidad que nace de su sencilla distribución.

Apoyada por los enormes ventanales que reflejan el paisaje, a lo lejos es difícil notar que más que un accidente geológico, Narigua es una casa más. La textura del lugar así como su forma es contraste para montañas y valles. Como Narigua, la casa es escultura en piedra implantada con humildad en un entorno admirable.

Nombre del Proyecto: Casa Narigua. Arquitectura: P+0 Arquitectura, Arq. David Pedroza Colaboradores: Arq. Adriana Guisa, Arq. Oswaldo Salazar. Constructora: Paralelo Estándares Globales en Construcción, Ing. Arturo Barbosa, Ing. Hyaell Briones, Arq. Beatriz Chávez. Estructuras: Ing. Emilio González. Área del Terreno: 750 m2. Año: 2013. Fotografía: © FCH Fotografía.