//CASA ZENIT

CASA ZENIT

AGRAZ ARQUITECTOS

 

Todos hemos vivido en una casa, todos sabemos cómo es una casa, todas las casas son más o menos iguales. Por eso pareciera que hacer una casa es simple, pero cuando hay que abordar nuevamente la casa habitación para una familia, hay algunas variables que di cultan la maniobra, convirtiéndola en algo más complejo. Este es el caso de la Casa Zenit que tiene un terreno con poca supercie y un programa muy abultado, lo que obliga a hacer una solución en tres plantas.

Primero un semisótano que aloja cocheras y zonas de servicio junto con lavandería y una bodega. Enseguida planta baja a la que hay que subir desde el nivel de la calle y que tiene un estudio, cocina con alacena y sala comedor. Entonces la planta alta con dos recá- maras con baño vestidor cada una, un family private y recámara principal con su baño vestidor, además de una pequeña lavandería extra.

Todo este programa en un pequeño terreno de 230 m2 y que tiene tres servidumbres –nos podemos pegar hacia un lado pero debemos dejar las otras dos intactas–, complica mucho la maniobra. Así que de lo que se trata este proyecto es de resolver las necesidades de una familia dándoles dimensiones generosas con las mejores condiciones posibles y menores recursos espaciales existentes.

 

La casa se planta como el remate de la calle y muestra frontalmente una caja otada con las ventanas de las dos recámaras de los niños con una celosía de madera diseñada por el artista plástico Adrián Guerrero, la cual hace las veces de postigos contemporáneos de made- ra que se abren y se cierran en verano o en invierno. Un family room en planta baja con una ventana muy baja para controlar la privacidad, le da una estética muy especial a la fachada; y los servicios en el semisótano permiten una cochera de una amplitud inusual.

Se aprovecha el corazón de la casa –el espacio con condiciones más desfavorables– para alojar ahí las circulaciones que conectan toda la casa, en el sentido horizontal y vertical. Es ahí donde suceden las escaleras que se construyen en láminas metálicas forradas de madera que otorgan una gran transparencia para que este punto tan concurrido sea diáfano y transparente.

Por ser el único espacio que no tiene acceso al ex- terior se construye ahí un tragaluz, también obra de Adrián Guerrero, que es el motivo del nombre Zenit: un plafón de madera suspendido en la parte alta de la casa con un dibujo que se ve re ejado de manera precisa en el piso únicamente cuando el Sol está en el Zenit. Así, cuando baja la luz en la vertical a plomo, se proyecta el dibujo de la pieza artística en el vestíbulo principal.

Ubicación:

Condominio “Los Castaños”

Zapopan, Jalisco, México

 

Fecha:

Proyecto: 2011

Obra: 2013

 

Autores:

Agraz Arquitectos SC.

Ricardo Agraz

 

Gerente de Proyecto:

Gabriela Villarreal

 

Colaboradores:

Miguel Sánchez

Juan Antonio Jaime

Humberto Dueñas

Blanca Moreno

Marc Steven Fernández

Javier H. Aguirre

Brenda Barrón

Javier Gutiérrez

Erick Martínez

Gabriel Gómez

Raúl Estrada

Oscar Aguirre

Jessica Magaña

Leticia Macias

 

Construcción:

Arq. Mónica Ibarra Gómez

 

Fotografía:

Mito Covarrubias

 

Renders:

RM3 Studio

 

Metraje

Área terreno: 230 m2

Área construida: 274.66 m2